Bases de la dieta hipotóxica

Bases de la dieta hipotóxica

Bases de la dieta hipotóxica

Siempre mantengo en el recuerdo esos libros y en ocasiones clases de diversos autores que leí y conocí hace 23 años, y que aún (los libros) están en mis estanterías, médicos, psicólogos, terapeutas etc, que preconizaban una vuelta a lo natural, como no el Abat (cura) medico Sebastian Kneipp (terapia Nutricional: que ya por entonces recomendaba moderación con los alcoholes y azúcar), Priessnitz (sobre los efectos terapéuticos del agua fría y con sus baños de asiento), Lezaeta, Ioseba Bidaurrazaga, (que conocí en Bilbao) y que influyeron tanto en mi con sus tratamientos con barro y plantas medicinales, Paracelso, hoffmann, Letamendi, o el Dr. Eduardo Alfonso y como no, mi profesor Don Carlos Lestón Escera (al que siempre tengo como referencia),  o mis profesores de medicina ortomolecular Claude Legarde, Dr. en bilogía y farmacia y experto en micronutricion celular y el Dr. Regis Grosdidier, Dr. en medicina e inmunólogo, que me hizo variar la corriente nutricional hacia un punto de vista nutricional más holístico. Médicos y Terapeutas vitalistas e higienistas que valoraban la dieta como el principio y la base de una buena curación, además de los baños de asiento, baños de vapor, las cataplasmas, las curas o limpiezas depurativas. Todos ellos coincidentes en sus enseñanzas; “La enfermedad es un esfuerzo de la naturaleza por recuperar el equilibrio”, y; la enfermedad está causada por desviarse de los hábitos sanos. Ellos se “ayudaban” de la enfermedad como herramienta para llegar a la salud, en ningún momento la cortaban, sino que encauzaban la enfermedad hacia la salud, pero ante todo su pilar fundamental era la prevención y la higiene de vida.

El Dra. Kousmine que recomendaba la hidroterapia de colon (en su tiempo con lavativas), las plantas depurativas con efecto estimulante de los emuntorios, la regulación del pH, la alimentación sana y libre de tóxicos, además de otras estrategias  (ácidos grasos, antioxidantes, inmunomodulación, oligoelementos, etc), cuestiones que antes parecían “mágicas” y ahora están en pleno auge médico y nutricional. La nutrición más holística, más natural, más naturopática.

El Dr. Bernard Jensen centró sus trabajos en la relación entre la salud intestinal y la salud global del individuo.

El Dr. Seignalet sustentaba su teoría en que la clave de la salud es la alimentación, una buena higiene intestinal y una correcta gestión del estrés.

La Dra. Hulda Clark  insistía en la eficacia de realizar periódicamente “limpiezas” de intestino, hígado, riñón.

Y como no, en la actualidad, mi querido amigo y Prof. Felipe Hernández Ramos, que llega al mismo punto diciendo; ….“El hígado es el responsable fundamental de la  metabolización de xenobióticos. Si no fuera por su complejo y extraordinario trabajo (filtra litro y medio de sangre por minuto) la vida sería incompatible con la cada día más extensa lista de tóxicos y toxinas con los que entramos en contacto. Sin entrar en la multitud de funciones metabólicas donde el hígado es el responsable, o sin mencionar el efecto que todas las medicinas ancestrales (Medicina Tradicional China, Medicina Ayurvédica…) le atribuyen sobre el equilibrio o desequilibrio de la energía vital y del entero estado de salud, el hígado es probablemente el órgano que ha salido más perjudicado por el estilo de vida moderno y la descomunal agresión de tóxinas y venenos a los que estamos expuestos diariamente; según los últimos estudios en toxicología, en España, a más de 3.500 sustancias extrañas. La Dra. Hulda Clark culpó a esta elevada exposición a xenobióticos, en combinación con ciertos microorganismos, de la elevada proliferación del cáncer y patologías degenerativas. La Dra. Kousmine afirmó incluso que en muchos casos un tumor maligno es como “un segundo hígado”, es decir, cuando el hígado llega a su climax de saturación y envenenamiento, comienza a almacenar detritus, tóxicos, células alteradas, etc, en otro lugar, provocando finalmente la aparición de un tumor”

Os recomiendo leer su obra “Comer Sí da la felicidad”, donde Felipe Hernandez habla nuevamente de la  “medicina de la persona”. O mi libro, “las 12 claves de la nutrición Ortomolecular”, en la que igualmente hablo de esto mismo.

La dieta, es la base en este tipo de ayuda a nuestro organismo, así lo relatan todos estos autores, muchas de ellas coincidentes con las 12 claves de mi obra;

  1. Cerca de la dieta mediterránea y cerca de la nutrición ancestral
  2. Resolver los conflictos emocionales. La psico neuro inmuno endocrinología
  3. la vitamina c, el magnesio, el zinc, los antioxidantes los aminoácidos y los radicales libres)
  4. La limpieza intestinal y detoxificación hepática
  5. Los alimentos que desnaturalizan nuestro medio interno, (evitar conservas, azúcar, leche, etc.,. alimentos hipersensibilizantes de nuestra dieta)
  6. el oxigeno
  7. la cocción y cocina de los alimentos
  8.  los ácidos grasos esenciales
  9. la actividad física
  10. los oligoelementos, carencias en los terrenos, pesticidas
  11. consumir unos 35% de los alimentos biológicos y no contaminados por metales pesados.
  12. la determinación de las necesidades individuales extras de nutrientes ocasionados por condiciones ambientales, fisiológicas o fisiopatológicas específicas.

Y porqué no, repasemos brevemente alguna de las máximas del Prof. Felipe Hernandez:

  • 1º. Hay que decantarse por alimentos de la MÁXIMA CALIDAD, preferiblemente ecológicos o de cultivo propio.
  • 2º. Los VEGETALES CRUDOS deben suponer no menos de 1/3 de la alimentación del día. Seleccionándolos según la estación del año y las características particulares.
  • 3º. EVITAR los aditivos alimentarios, los precocinados, el agua clorada, los lácteos comunes y los aceites comunes.
  • 4º. Reducir al máximo (en algunos casos evitar) los alimentos con un porcentaje alto de ALMIDÓN.
  • 5º. En afecciones crónicas o degenerativas evitar el TRIGO y el MAÍZ, valorando el uso de la avena y centeno.
  • 6º. COCINAR a temperaturas bajas (- de 110 grados centígrados).

Evitar los tostados, fritos y ahumados.

  • 7º. No consumir más de 1/día PROTEÍNA ANIMAL, siendo esta de la mejor calidad posible (Eco preferiblemente).
  • 8º. Dejar para raras EXCEPCIONES la carne grasa, el marisco, los postres (incluida la fruta), la repostería y los dulces.
  • 9º. La FRUTA debe ser tomada con el estómago vacío, de cultivo ecológico, madura y según la estación.
  • 10º. EVITAR los edulcorantes artificiales (aspartamo, sacarina, etc.) y la sacarosa (azúcar común).
  • 11º Usar ALIMENTOS COMPLETOS, no refinados (sal marina, cereal integral, miel salvaje…).
  • 12º. Comer con un ESTADO MENTAL RELAJADO Y POSITIVO, MASTICANDO CON DETENIMIENTO.

Dieta ejemplo, hipotoxica

EVITAR

Bebidas alcohólicas, grasas, exceso de proteínas (especialmente de origen animal), sal, “bacon”, embutidos, carne, nata, café, mantequilla, fritos, especias, harinas blancas (pan, pasta, etc) marisco, naranja, plátano y melón, calabaza, patata, espinacas, berenjena, tomate, pimientos, lácteos y repostería.

PLAN DIETÉTICO SEMANAL

Desayuno:  Zumo de pomelo o de apio o de endibia (se pueden alternar o mezclar) (10 minutos) Te verde o Roibos + rebanada de pan de centeno o de espelta + aceite oliva virgen + 5 nueces.

 

Media mañana y media tarde:

Fruta fresca del tiempo

Comidas:

1º. Ensalada de escarola, endibia, cogollo de Tudela (aceite de oliva virgen, pizca sal)

2º. Legumbre con verduras 1/sem. Pasta de espelta o arroz integral con verduritas troceadas y almendras crudas. 1/sem.

Pollo de caserío o conejo cocido con verduras 2/sem.

Pescado blanco de calidad al vapor y aceite oliva crudo 3/sem.

(En lugar de pan tomar 2 tortas de arroz integral)

Cenas: Verdura cocida (sin patata), entre las siguientes: borraja, cardo, brócoli, alcachofas, apio, judía verde, zanahoria, puerros, calabacín, acelgas, achicorias y menestra variada (sin coles de Bruselas) Se puede preparar una sola verdura o bien una combinación de varias. Junto con un poco de arroz integral o sarraceno o mijo o quinoa. O bien, en lugar del cereal en grano cocido, tomar las verduras con pan de espelta.

(Sin embargo no se olvide de consultar con su médico o especialista antes de comenzar o modificar cualquier programa de nutrición, ejercicio físico o estilo de vida. Este párrafo solo pone las bases de un estilo y punto de vista diferente en cuanto a la salud se refiere)

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