La dieta paleo puede ser mala para la salud del corazón

La dieta paleo puede ser mala para la salud del corazón

Una nueva investigación ha encontrado que las personas que siguen la dieta Paleolítica, o Paleo, tienen altos niveles de un biomarcador sanguíneo relacionado con la enfermedad cardíaca. El hallazgo plantea algunas señales de alerta sobre este tipo de dieta, que, según sugieren los investigadores, no es lo suficientemente equilibrada como para garantizar una buena salud.

Un estudio reciente halla que seguir la dieta Paleo podría amenazar la salud cardiaca.

La dieta paleolítica -conocida a menudo como la dieta Paleo, para abreviar- pretende emular lo que los antepasados de los humanos modernos solían comer.

Las personas que siguen una dieta Paleo tienen un alto consumo de carnes, frutas, verduras, nueces y semillas, pero no lácteos, legumbres o granos enteros.

Este tipo de dieta ha estado rodeado de controversia, y los investigadores han estado debatiendo si es o no segura y saludable.

Por ejemplo, un estudio de 2016 sugiere que la dieta Paleo podría proteger contra ataques cardíacos y enfermedades cardiovasculares al elevar los niveles sanguíneos de una molécula protectora.

Sin embargo, otro estudio del mismo año hizo un descubrimiento completamente opuesto, concluyendo que este tipo de dieta conducía a un aumento de peso insalubre y aumentaba el riesgo de diabetes y problemas cardiovasculares.

Ahora, la investigación realizada por un equipo de Australia apunta a más evidencia que sugiere que las personas que siguen dietas Paleo podrían estar poniendo en riesgo su salud cardiaca.

Los investigadores provienen de cuatro instituciones de investigación diferentes en Australia: la Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud y la Facultad de Ciencias, ambas de la Universidad Edith Cowan, en Joondalup; la Facultad de Ciencias Moleculares y de la Vida, de la Universidad Curtin, en Bentley; PathWest Laboratory Medicine, en Nedlands; y CSIRO Health and Biosecurity, en Adelaida. Los resultados de los investigadores aparecen en el European Journal of Nutrition .

 

Niveles altos de biomarcadores de enfermedades cardíacas

Los investigadores, dirigidos por la doctora Angela Genoni, trabajaron con 44 participantes que siguieron dietas Paleo, así como con 47 participantes que siguieron dietas típicas que cumplieron con las recomendaciones dietéticas nacionales.

El período de seguimiento fue de más de un año, durante el cual los investigadores recolectaron muestras biológicas de todos los participantes, evaluaron sus dietas y compararon los resultados entre la cohorte Paleo y el grupo de control.

La dieta vegetariana reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca en un 40 por cientoInvestigación reciente sugiere que seguir una dieta basada en plantas podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca.

Además, para ser más precisos en su evaluación, los investigadores dividieron a los participantes que siguieron una dieta Paleo en dos grupos más, de acuerdo con sus preferencias específicas:

  • Paleolítico estricto (22 participantes), incluyendo individuos que comieron menos de una porción al día de granos y lácteos
  • pseudo-paleolítico (22 participantes), incluyendo individuos que comieron más de una porción de granos y lácteos al día

Los investigadores encontraron que, a través de los grupos de Paleo, los individuos presentaron niveles sanguíneos elevados de un compuesto que los especialistas asocian con la enfermedad cardiaca: el N-óxido de trimetilamina.

El N-óxido de trimetilamina se forma primero en el intestino y sus niveles dependen de la dieta de la persona y de las bacterias que pueblan su intestino, entre otros factores.

“Muchos defensores de la dieta Paleo afirman que la dieta es beneficiosa para la salud intestinal, pero esta investigación sugiere que, cuando se trata de la producción de[trimetilamina N-óxido] en el intestino, la dieta Paleo podría estar teniendo un impacto adverso en términos de la salud del corazón”.

Angela Genoni, Ph.D.

“También encontramos que las poblaciones de especies bacterianas beneficiosas eran más bajas en los grupos paleolíticos, asociadas con la reducción de la ingesta de carbohidratos, lo que podría tener consecuencias para otras enfermedades crónicas a largo plazo”, añade.

Por qué el paleo puede aumentar los riesgos para la salud

Genoni y el equipo argumentan que las personas que siguen dietas Paleo tienen niveles tan elevados de N-óxido de trimetilamina porque no consumen granos enteros. Estos son una gran fuente de fibra dietética y ayudan a reducir el riesgo de problemas cardiovasculares.

“Encontramos que la falta de granos enteros[estaba] asociada con los niveles de[trimetilamina N-óxido], lo que puede proporcionar un vínculo[con] la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular que observamos en poblaciones con una alta ingesta de granos enteros”, dice Genoni.

“La dieta Paleo excluye todos los granos y sabemos que los granos enteros son una fuente fantástica de almidón resistente y muchas otras fibras fermentables que son vitales para la salud de su microbioma intestinal”, continúa el investigador principal.

Además, los investigadores señalan que los participantes en los grupos de dieta Paleo también tenían concentraciones más altas de la bacteria intestinal – Hungatella – que genera el compuesto.

“Debido a que[el N-óxido de trimetilamina] se produce en el intestino, la falta de granos enteros podría cambiar las poblaciones de bacterias lo suficiente como para permitir una mayor producción de este compuesto”, explica Genoni.

“Además, la dieta Paleo incluye mayores porciones diarias de carne roja, que proporciona los compuestos precursores para producir[óxido de trimetilamina N]”, señala, “y los seguidores de Paleo consumían el doble del nivel recomendado de grasas saturadas, lo que es motivo de preocupación”.

En la conclusión de su estudio, los investigadores advierten que excluir los granos enteros de la dieta puede afectar seriamente la salud intestinal, con implicaciones también para la salud cardiaca. También defienden la necesidad de realizar más estudios sobre el papel de las verduras y las grasas saturadas en la regulación de los mecanismos biológicos clave en el intestino.

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